Livy Clark
Mi bolso se deslizó de mis manos. Estaba tan impactada que ni siquiera podía moverme. Mi corazón latía como un loco y sentía que estaba a punto de morir. Sé que la paranoia había dominado mi mente, pero ni de lejos podría pensar que vería aquella escena grotesca ante mis ojos.
Todo mi mundo giró. Estaba cayendo desde lo alto de una torre de cartas donde Hardin me había colocado de la forma más fantasiosa y me había aprisionado allí. – ¿Hardin? – Repetí.
Podía ver los ojos de Maila ro