Hardin Holloway.
Escuché el ruido de las puertas al cerrarse. Todo parecía agitado desde que Livy Clarke dejó mi empresa. La mesa donde solía estar todavía seguía vacía. Me senté y analicé todos los papeles acumulados y polvorientos. Nadie podía tocar esos objetos. Todo seguía perteneciendo a ella. Divagué por allí, observando todo lo que había dejado al marcharse. La extraña foto abrazada con su amigo, guardada en el cajón, los dulces que escondía para apaciguar los antojos de embarazo... Toda