Estuvieron sentados en la sala de conferencias durante una hora, hablando de todo lo que se les ocurría. Se rieron, bromearon y conversaron como amigos perdidos. Tanto Fátima como Daniel tuvieron sonrisas en sus rostros durante todo el tiempo, aparentemente embelesados por la mujer que pensaban que era simplemente perfecta.
Lilly hablaba repetidamente de la suerte que había tenido de encontrar una pareja tan perfecta en su primer intento. Estaba radiante, con una satisfacción evidente en sus pá