Mundo ficciónIniciar sesiónNo esperé a que contestara. Mientras caminaba por el pasillo, oí gritos procedentes de la habitación de papá. Saqué el teléfono y le envié un mensaje a Natanael. No me atrevía a llamarlo. Se me llenaron los ojos de lágrimas, no podía creer lo que Cannon había dicho. Era mi hermano, se suponía que debía estar a mi lado, no criticarme.
Cuando Natanael se detuvo frente a mí, me







