Mundo ficciónIniciar sesiónHenry miró a su hermano sorprendido. Había muchas razones para el shock. Una de ellas era que no esperaba ver a Xavier, ni en el hospital ni en Las Vegas. Y la otra razón, la más importante, era la mirada salvaje que tenía. A pesar de su esmoquin, sus ojos se habían clavado en Juana en cuanto abrió la puerta. La mirada de un hombre desesperado, un hombre que llevaba semanas perdido en el desierto y veía la primera fuente de agua. Y quer&







