Mundo ficciónIniciar sesiónBeep
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Eso era tan molesto. Helena levantó el brazo, como si quisiera apartar de un manotazo aquella máquina infernal que emitía pitidos, pero se sorprendió cuando sintió que algo tiraba de su brazo. Intentó abrir los ojos, pero los sentía como si estuvieran pegados.
Su respiración se aceleró y el pánico empezó a correr por sus venas. ¿Por qué no podía abrir lo







