Con la luz tenue del amanecer filtrándose por las cortinas, Kyra abrió los ojos lentamente, sintiendo la calidez de las sábanas a su alrededor.
Ya no sentía dolor en el tobillo, después de todo Benjamín indicó que con la poción estaría mejor.
Al girar la cabeza, descubrió a un hombre, cuyos rasgos se suavizaban en el sueño, compartiendo el espacio de la cama.
Daniel Storm.
Trozos de recuerdos vinieron a su mente, besos, caricias, respiración entrecortada. Observándolo dormir, sintió una mez