—¿Cómo te sientes? —preguntó Amelie a Kyra, quien tan solo a llegar a la mansión fue en búsqueda de su hermana.
—Increíblemente, estoy recuperada, Benjamín tenía razón, esa poción es increíble. En veinticuatro horas sanó por completo mi tobillo.
—Nunca puse en duda el trabajo de Benjamín, es un gran médico y además de eso tiene un gran corazón.
—¿Te gusta Benjamín? —inquirió Kyra.
—Es guapo, es imposible que no me guste. He descubierto que todos los hombres lobos son guapos.
—En eso tienes r