—¡Órdenes, órdenes y ordenes! Es lo único que él puede decir. Me sentí tan humillada.
Kyra se quejaba de la actitud de Daniel, la obligó a pedir disculpas cuando la ofensa fue dirigida hacia ella. Lo peor de todo fue observar como Agatha se burlaba de ella y tenía una sonrisa de satisfacción al recibir las órdenes de Daniel.
—Deja de caminar de un lado a otro, me tienes mareada. Además, puede ser malo para el bebé.
De repente, Kyra sintió una gran náusea y corrió hacia el baño. Se posicionó