Mundo ficciónIniciar sesiónBASTIÁN LEBLANC
El café tenía un aroma fuerte y amargo, pero nada en ese lugar me resultaba más desagradable que la presencia de Mindy frente a mí. Era una mujer hermosa, todos los ojos se posaban en ella y podía adivinar que más de uno me consideraba afortunado por compartir mesa.
Mindy era el extremo contrario a Rachel, más madur







