Mundo de ficçãoIniciar sessãoANDY DAVIS
Los minutos dilataron y se volvían eternos mientras Damián revisaba los papeles, uno por uno, como si fuera a cerrar un trato millonario y cada letra chiquita fuera una trampa mortal, pero… a diferencia de un contrato comercial, ese no tenía letras pequeñas y hablaba de la salud de nuestro hijo. ¡¿Por qué tenía que pensarlo tanto?!







