MOLLY DAVIS
—Te pondrás esto debajo del vestido —dijo Nadia con un suspiro apesadumbrado. El vestido que ella escogió para mí en la tienda sería ajustado y en lo que llegaba, como un trabajo «express» bien remunerado que de no llegar a tiempo sería motivo suficiente para terminar con una bala en la cabeza, yo ya había comenzado a prepararme, con la misma alegría de una novia obligada y amenazada.
Estaba en medio de la habitación que se había convertido en mi hogar en esos días. Con el cabello m