SHAWN ROBERTS
—Oye guapo… no deberías de estar tan solo —dijo Gina acercándose a mí. Podía sentir la lástima impregnando cada una de sus palabras. Solo sonreí, antes de darle un trago a mi bebida—. Esa chica te trae muy mal. Nunca te había visto así.
Posó su mano en mi hombro y provocó que un apesadumbrado suspiro escapara de mi garganta.
—Nunca sentí algo tan real —contesté antes de voltear hacia ella. Intenté sonreír, pero mi gesto fue insípido y sin alegría—. Hubo un tiempo en el que imagin