DAMIÁN ASHFORD
—Este pequeño también necesita un lugar más cómodo donde dormir —dijo Andy tranquilamente mientras tomaba a Esteban en sus brazos. El pequeño se removió inquieto hasta que encontró la posición correcta. Movía su boquita como si estuviera amamantando y sus manitas se aferraron a la blusa de Andy, quien lo veía con piedad—. Te espero arriba.
—Iré de inmediato —respondí levantándome del sofá, pero antes de alcanzarla, el auditor se puso entre nosotros, bloqueandome el paso.
—Mi pa