Los días transcurren y otra vez Riú deja de ir a la cabaña, con la diferencia de que esta vez lleva dos semanas afuera, lo que empieza a preocuparla porque él nunca había desaparecido por tanto tiempo.
Aburrida de no tener con quién conversar, Alexa decide ir a visitar a Clarice, quien debe estar cerca de su parto.
La rubia la recibe con euforia, luego empieza a contarle lo mal que la está pasando en la etapa final de su embarazo, pero también lo feliz que es con los mimos y cuidados de su mate