Las corrientes de placer todavía le recorren todo el cuerpo; asimismo, los latidos de su corazón se encuentran eufóricos, el pecho le sube y le baja, al tiempo en el que un hormigueo en toda la piel la hace sentir relajada y satisfecha.
Pese a lo extraño que fue, el encuentro sexual le ha dejado un efecto desconocido en todo su ser, tanto externo como interno; de igual manera, en ella crece un apego tan abrumador, que todo su interior le grita que se acerque a él y se funda en el calor que eman