Los sudores, las esencias que emanan sus cuerpos temblorosos y las respiraciones agitadas se mezclan, entonces Tron estalla en un delicioso orgasmo que lo hace sucumbir en un trance, donde se siente el hombre más vulnerable del mundo.
Nunca antes había sentido tal conexión, tal deseo, tal placer...
—Pequeña loba... ¡Carajo!
Sus movimientos se tornan lentos hasta que su cadera deja de embestirla. Ella le acaricia el rostro, mientras que él le lame el cuello y los hombros.
Tiene que apartarse por