Valentina De Rosa
—¿Cómo vas con tus terapias, Katya?---pregunto mientras veía como mi cuñada tenía apoyada en su pecho a Amelia
Katya suspira y ella juega con la mano de Amelia, que dormía muy cómoda en sus brazos.
—Es difícil… Tener que relatar todo lo que viví con el… pero me ha ido bien dentro de todo… Mi terapeuta cree que algún día, podré retomar mi vida…
—Nada es imposible, Katya—le sonrió
—Desde que Amelia nació… Yo tengo esperanzas… Espero no equivocarme.
—Yo también tengo demasia