Valentina De Rosa
Luego de una semana de recuperación de Adrián, finalmente fue otorgado el alta, pero con una semana de reposo extra en casa para así evitar alguna complicación.
Ya tenía siete meses de embarazo y tras un mes jodidamente largo, finalmente puedo respirar con tranquilidad.
Mi barriga cada vez crecía más y más, volviéndose incómoda y mis pies se hinchaban constantemente, obligándome a estar descalza la mayor parte del tiempo.
—Creo que tenemos que hablar—dice Adrián a mi lado,