Valentina De Rosa
El aroma a estéril me hizo arrugar mi nariz.
Odiaba ese olor.
Desde niña que lo odiaba.
Pero, ¿Por qué olía todo a estéril?
¿Y que era ese maldito sonido?
Parpadeo abriendo mis ojos y veo un techo blanco con luces tenues a mi alrededor, giró la cabeza confusa y una máquina estaba a mi lado. ¿Dónde estaba?
—¿Adrian?---llamó dudosa
—Joder, Malyshka—oigo a Adrián y aparece en mi campo de vista
Y tan solo verlo desencadenó todas las últimas horas.
Dolor.
Sangre.
Clínica.