Alán llegó de madrugada a su edificio.
Mientras subía en el ascensor, se debatió entre ir con Lena o no. Optó por escribirle. Le dijo que estaba en su departamento y le preguntó si quería que subiera.
La respuesta llegó quince minutos después. Un simple: "Sí".
Las manos le hormigueaban. No sabía si esa noche volverían a tener sexo, pero si ella quería, si ella tenía ganas, él estaría gustoso de complacerla.
Al bajar del ascensor, la vio ahí. La puerta abierta. Llevaba shorts cortos de seda y un