PhoenixRising me estaba ignorando. Inaceptable.
Estaba sentado en mi oficina en el último piso de la sede de NeXus. La vista panorámica de la ciudad se extendía ante mí, pero por primera vez en años, no me importaba. No me importaban los informes trimestrales en mi monitor.
Me importaba el silencio.
Habían pasado tres días desde el baile de máscaras. Tres días desde que desperté en una cama vacía con una nota firmada con una simple "S". Tres días desde que la conexión más intensa de mi vida des