La rueda de prensa fue un éxito, y el tiempo que pasé fuera de Reino Unido se alargó más de lo esperado. Este viaje no estaba pautado; se suponía que sería dentro de un mes, pero todo se adelantó y simplemente tomé un vuelo. Ni siquiera tuve tiempo de contratar a Georgina.
Me gusta estar concentrado, y para evitar su frialdad, mejor me fui con el recuerdo de la noche anterior en la que nos devoramos sin control. Con la pasión con la que se aferró a mi espalda, los rasguños que dejó en mi piel y