Durante el resto del día evito ir a su oficina tanto como puedo y cuando creo que podré salir a mi hora, mi jefe me manda llamar para avisarme que en dos semanas tendremos una junta muy importante con los accionistas a los cuales les presentaremos los resultados del último trimestre.
—Desde mañana nos quedaremos más tarde para…
—¿Todavía más tarde? —lo interrumpo, ganándome que me fulmine con sus orbes azules.
—Sí, todavía más tarde y si se sigue quejando, saldremos aún más tarde —me obligo a