—¿Qué parte de que Reyyan me odia no has entendido?
—No te odia, está molesta que es diferente y no es para menos, la obligaste a regresar contigo. Pero tienes algo a tu favor.
—¿Qué?
—Comparten casa y cama.
—No me deja tocarla más allá de un simple abrazo, crees que me va a permitir tener sexo con ella.
—Solo es cuestión de tiempo, ¿o por qué crees que ha empezado a usar esa ropa? Es obvio que desea volverte loco de deseo y ya lo logró, mis respetos para esa mujer. Quién pensaría que ella serí