—No era necesario llegar a estos extremos.— Dijo Malak después de vestirse. Ignacio le estaba acariciando el cabello con suavidad y la miraba de forma sonriente y astuta.
—¿No querías ser una esposa que provee? Bueno ve esto por el lado bueno.— Ignacio camino por la habitación, —Gracias a este trabajo que tienes ahora, estás ayudando con los ingresos económicos del hogar, ¿No te parece eso fabuloso?
—Es que yo te queria ayudar. Pero en cosas de la cadena hotelera. No que me humilles ni me escla