Capítulo 96.
Los días pasaron volando en Nueva York, marcando una rutina nueva y tranquila.
Elena y Gabriel se veían con mucha más frecuencia de la que ella había planeado inicialmente.
Él se había convertido en una presencia constante, sumamente amable y protectora en su vida diaria.
Gabriel se estaba enamorando perdidamente de ella.
El enamoramiento de Gabriel era evidente en su mirada y en los constantes detalles que tenía con la floristería, pero Elena se mantenía firme en su coraza, enfocada únicamente