Capítulo 73.
Charlotte soltó un jadeo de pura indignación.
—Eres un cínico —siseó ella—. Crees que porque tienes ese apellido puedes hacer lo que te dé la gana. Te recuerdo que mi padre te salvó la vida financiera. Te recuerdo que me perteneces por contrato.
Dante soltó una risa oscura y profunda. Dejó la botella sobre la mesa. Dante no era de los que se dejaban joder.
—Escúchame bien, niña caprichosa —le susurró Dante al rostro, con los ojos brillando con una oscuridad demoníaca—. Yo firmé un papel para sa