Capítulo 134.
En un lugar muy apartado y discreto de la ciudad, el ambiente estaba cargado de una tensión irrespirable.
Liam Jones caminaba de un lado a otro en la sala de su escondite, moviéndose como un animal encerrado.
—Te digo que Elena actuó muy raro en la tarde, Liam —le repitió Gabriel por tercera vez, sirviéndose un trago de licor para calmar los nervios—. Estaba tensa. Fingía sonreír, pero yo la conozco, sus ojos estaban llenos de miedo.
Liam se detuvo en seco y apretó los puños. Su rostro marcado