Capitulo 83.
—Debemos llevarla a la clínica más cercana, no hay tiempo —ordenó Dante, con una urgencia.
El plan original de usar la clínica secreta en París había quedado completamente descartado. Cada segundo que pasaba era vital.
Dante corrió hacia la salida con Elena en brazos, protegiéndola contra su pecho. Afuera, la tormenta de nieve seguía rugiendo con fuerza.
Cristian encendió la camioneta blindada a toda prisa. Las llantas patinaron sobre el hielo antes de arrancar a toda velocidad por la montaña.