Después de estar de acuerdo, se comenzó a ver los planes para la boda religiosa de los rubios y aunque ellos no sabían mucho sobre lo que se requería para celebrarla además de lo obvio.
Lo curioso es que las noticias volaban rápido y al día siguiente Aiko y sus hijas estaban de visita en la casa para ayudarlo con la organización de la boda.
- Hola hola – saludo risueña Chloe al entrar al cuarto de los gemelos quienes estaban sentaditos en sus sillas portabebés escuchando el cuento que su madre