A la mañana siguiente, justo a las 10 en punto llego Damián a la mansion acompañado por los estilistas y maquillistas que ayudarían a vestir a todas las damas, a la vez que se coordinaba con sus otros empleados para ir a apoyar a los caballeros en caso de ser necesario.
- Buenos días damas – saludo Damián al verlas a todas reunidas en el comedor desayunando.
- Buenos días, hehe eso si es puntualidad – indico Aiko acercándose a saludarlo y darle un beso en la mejilla.
- Sabes que adoro la punt