Las cosas en la mansion Albani habían cambiado para mejor, hasta los propios sirvientes estaban a gusto con la nueva señora de la casa, ya que Karen no los interrumpía a cada rato con algún capricho, un problema absurdo ni los molestaba por gusto.
Samuel igual respiraba un aire de tranquilidad en casa, sentía una calma que no habia sentido desde que Elisa habia fallecido y le gustaba escuchar de vez en cuando la risa o el llanto de los gemelitos.
Scott buscaba terminar rápido sus deberes diari