Mundo ficciónIniciar sesiónMiranda
Me aferro a mi hija, es lo único que me veo capaz de hacer para controlar esta avalancha de emociones que se cierne sobre mí. Dejo que Donovan me consuele con un abrazo, porque ciertamente deseo salir corriendo al ver el revuelo que se ha formado a nuestro alrededor. Un par de hombres, ambos idénticos, y vestidos igual a propósito, se encargan de sacar a las personas del restaurante, de cuando en cuand







