El sol comenzaba a esconderse detrás de los árboles cuando Lenna, Juan Diego y Diego llegaron a la casa de los padres de Lenna. El cansancio del día se mezclaba con una paz que Lenna no sentía desde hacía mucho tiempo. La caminata, el picnic, el aire libre, la risa fácil de Juan Diego, los intentos de Diego por atrapar hojas que caían de los árboles. Todo había sido perfecto. Todo había sido como debía ser.
Juan Diego dejó las mochilas en el suelo y besó a Lenna en la mejilla.
—Tengo que conect