CAPÍTULO 79: El encuentro que abre las heridas.
Lenna se sintió en paz desde el momento en que entró. Diego dormía en brazos de Juan Diego, ajeno a todo. La consulta con la doctora había sido rápida y tranquilizadora. Nada grave. Solo los cambios normales de la lactancia. Lenna salió de la consulta con el alma más liviana, la cartilla con las indicaciones en la mano, y una sonrisa en los labios.
—Qué bueno que no era nada —dijo Juan Diego, caminando a su lado.
—Nunca es nada cuando se trata de él —respondió Lenna, mirando a Diego que dormía