CAPÍTULO 29: El original está conmigo.
La oficina en el último piso de Mendoza Holdings estaba en penumbras cuando Max cerró la puerta. Lenna seguía junto a la ventana, mirando la ciudad que se extendía a sus pies como un mapa de posibilidades. Max caminó hacia su escritorio, abrió un cajón con llave, y sacó una caja de terciopelo azul. No era una caja cualquiera. Era grande, rectangular, con un broche dorado que brillaba bajo la luz tenue.
—Esto es para ti —dijo, dejándola sobre la mesa.
Lenna se giró. Sus ojos recorrieron la caja