Cuando Tobías regresó, vio a Mariana jugando en la cancha de baloncesto. Sus ojos reflejaban la satisfacción.
La Mariana que él recordaba, debería ser así, llena de vitalidad. Y no estar atrapada por los pequeños detalles de la vida.
La resistencia física de Mariana era bastante buena, y estaba a la par con Manuel.
Por supuesto, Mariana sabía que Manuel se estaba conteniendo.
—Pocas chicas juegan tan bien al tenis —Manuel no escatimó en elogios.
Mariana, bebiendo agua, le echó una mirada y respo