Hubo un instante en el que Walter parecía querer explicar algo, pero la voz de Serafín le llegó como un soplo de viento, interrumpiendo sus pensamientos. —¿Encontraste el celular?
Él se quedó perplejo por un momento antes de sentir que atraparon suavemente sus dedos. Bajó la mirada y se encontró con Jimena mirándolo con una expresión de confusión.
¿Qué hacía Walter? ¿Por qué la soltó en cuanto vio a Mariana?
—Sí, lo encontré. Vámonos —respondió Mariana con una sonrisa, luego se marchó del campo