Al escuchar lo que dijo Jimena, Mariana le echó un vistazo a la sombría expresión de Walter y, de repente, tuvo una idea brillante.
Sonrió y se acercó a Serafín, entrelazando su brazo con el suyo y levantando la vista para mirarlo. La luz del techo se reflejaba en sus ojos, haciéndolos aún más cautivadores. —Serafín, si incluso la señorita López dice que hacemos una perfecta pareja, ¿por qué no intentaríamos salir juntos?
Serafín se quedó desconcertado por un momento y, de manera inconsciente, m