—Si realmente no te sientes bien, ve a buscarla. ¿Qué haces aquí enojándote? —Jacob le quitó la copa a Walter, haciendo un poco de fuerza.
Walter frunció el ceño, su expresión transmitía una seriedad y frialdad difíciles de describir.
Jacob le ofreció un vaso vacío y le sirvió un poco de bebida, indicándole que bebiera algo. Después de todo, su estómago aún no estaba del todo bien; apenas había salido del hospital.
—¿No puedo enojarme? ¿Es un crimen? —Walter miró a Jacob con desdén, resoplando c