Marcelo vio a Yesenia acercándose y le preguntó: —¿Esa es tu hermana, verdad?
—Sí —Yesenia asintió, su tono más suave—. ¿No crees que se ve mucho más bonita que en las fotos de los medios? Ellos nunca capturan la verdadera belleza.
—Ciertamente —Marcelo sonrió.
Yesenia suspiró: —En mi casa, mi hermana siempre es la más hermosa. —Al decir esto, no pudo evitar echarle un vistazo a Mariana; realmente la envidiaba.
La razón por la que siempre había estado en conflicto con Mariana era, después de tod