—Sí.
Su respuesta fue directa.
Walter y Simón se miraron, y ambos sonrieron al unísono.
Simón no dudó ni un instante en expresar su opinión.
—Señor Guzmán, usted es muy bueno con todos nosotros en la empresa. Incluso con la señorita López también es amable. Pero con la señorita Chávez, ha sido realmente cruel —añadió Simón.
Parecía que había reservado toda su ternura para los demás, mientras que a Mariana no le había dado nada en absoluto.
Walter frunció el ceño, como si estuviera recordando tod