Jenny
Las cosas no podrían haber salido peor. Ese beso, cargado de emociones contradictorias, llenó de felicidad a Carlos, pero a mí me inundó de grandes remordimientos. Fue un error atroz del que no puedo escapar tan fácilmente. Abrió la puerta del corazón de un hombre bueno, que sin importar el tiempo, estará dispuesto a esperar por un amor que no sé si algún día podré corresponder.
Al llegar al yate, diviso a Milena y a Esteban, muy acaramelados, y cerca de ellos a su madre y tío. Una parte