Esteban
Los días transcurrieron entre una felicidad excesiva y las ansias de anunciar al mundo que seríamos padres. Cada mañana me despertaba con una sonrisa, sabiendo que pronto nuestra vida cambiaría para siempre. Mientras Jenny viajaba a su ciudad natal con su amiga Amelia para dar la noticia a sus padres, yo me quedaba en la capital, ocupado con los preparativos para la llegada de Carlos y el cumpleaños de Fernanda. Sabía que Jenny volvería a tiempo para esa gran ceremonia, y su ausencia te