(Jenny)
Carlos pasó por mí antes de la una de la tarde, y Amelia se esmeró en arreglarme, pero al fin y al cabo salí vestida como me sentía cómoda, aunque a la altura de una cita con un hombre tan importante como él.
—Estás divina —expresa con los ojos brillantes, aunque lo siento solo como un cumplido.
Subo al auto y no quise preguntar a dónde iríamos. Es de esperarse que una persona importante acuda a los lugares más exclusivos de la ciudad. Así que sonrío nerviosa todo el camino. Más bien, m