«¿Aprender a compartir?»
Esas palabras resonaron en la mente de Sophia. Retrocedió lentamente y subió las escaleras, con el corazón latiéndole a toda velocidad por la ansiedad.
Necesitaba salir de allí. Entró en el dormitorio, sus ojos recorrieron la habitación mientras tomaba una respiración profunda.
Comenzó a empacar rápidamente sus pertenencias. Sus manos temblaban ligeramente mientras intentaba calmarse con todas sus fuerzas.
«No puedo quedarme aquí. No puedo estar cerca de ella. Es tóxica