# Capítulo Veintiséis
MATTEO
“Mierda,” murmuro, mientras nos detenemos afuera del spa. “Olvidé despedirme de Colina.”
Salvatore resopla pero sale del vehículo, y también lo hacen los guardias que trajimos. Salto y me apoyo en el techo del auto deportivo, esperando a que llegue la SUV con los guardias. “¿Qué? Los escuché a ustedes dos anoche, hermano.” Muevo las cejas.
Sus labios se curvan en una sonrisa satisfecha, incluso mientras apoya sus brazos sobre el auto como yo. “¿Y qué? A diferencia d