Capítulo 65: Mi deber mas sagrado.
Narra Eltarién:
Los lobos y hombres de Arien Solarion, parecían vigilar cada uno de mis pasos, la luz del sol había nacido, y la noche terminaba de morir ante su resplandor de oro. Estaba seguro de que el Alfa de cabellos negros desconfiaba de Arlen y los suyos, y esa desconfianza, naturalmente, se extendía hasta mí, sin embargo, yo no estaba allí porque me interesara en ayudar en esa absurda guerra de egos que tenían Leroux y Baileyi en contra de Solarion, mis razones eran mucho más importante