Al día siguiente de que Diego emprendiera el viaje, Mónica no fue al hospital.
Las cortinas estaban cerradas y la casa parecía sumida en plena noche. Abrió otra botella y bebió un trago largo.
El alcohol le quemó la garganta, pero no logró apagar la rabia que le revolvía el pecho.
Diego había decidido divorciarse y revertir la vasectomía con una determinación implacable. No había hablado con ella de ninguna de las dos cosas.
¿Qué lugar tenía ella en su vida? ¿Qué significaban aquellos cinco años